Empleados dominicanos del correo de EEUU acusados de robar cheques por US$1.6MM

Empleados dominicanos del correo de EEUU acusadosMiguel Cruz Tejada

NUEVA YORK,- Joan Mustafá, Erik Garzón y Secundino Tirado, tres empleados dominicanos del Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) en Rhode Island, fueron arrestados y acusados de conspirar junto a su compañera de trabajo Brenda Cañuelas, para robarse cheques del Departamento del Tesoro por un monto de $1.6 millones de dólares. Mustafá y Garzón son sindicados como los cerebros del plan.

Los investigadores sindicaron a los dominicanos como los principales cabecillas del robo y los cheques estaban destinados a personas pobres, con los que el gobierno los ayuda a pagar la renta de sus viviendas en Rhode Island y otras ciudades de Massachusetts.

Mustafá de 36 años de edad y Secundino de 45 y quien usa el apodo de “Jesús Rivera”, se robaron cientos de cheques con el referido monto del Centro de Distribución de correspondencias del USP en la calle Corliss en Providence y vendieron parte en calles de Rhode Island y Nueva York.

El agente especial del Servicio Postal, Anthony E. Materese, dijo que Mustafá y Garzón trabajaban como empleados en el turno de la noche clasificando el correo y entre los cheques había cantidades de algunos miles, hasta $11.000 dólares.

En un allanamiento en el apartamento de Garzón en el 29 de la calle Laurie de Providence, se encontraron 961 cheques no cobrados por un total de $1.600.000 y $60.000 en efectivo en su vehículo.

En su caja fuerte guardaba $113.100.

A Mustafá se le encontraron numerosos cheques, tarjetas de regalos Visa y $19.650 dólares en efectivo, dijo el agente especial.

La investigación fue hecha por la Unidad de Inteligencia Transnacional de la policía de Providence y Oficina del Inspector General del USPS, dijeron las autoridades.

La pesquisa comenzó en septiembre del 2014 debido a un informe confidencial del detective Nicholas Ludovici de Providence quien informó que Mustafá y Garzón estaban robando los  cheques y se jactaban del delito.

Mustafá les decía a sus compañeros y amigos que “se buscaba” hasta $20.000 dólares a la semana con la venta de los cheques.

La policía de Providence montó persecución contra Mustafá y Garzón, mientras los federales revisaban fotos de vigilancia y videos de bancos y cajeros automáticos para determinar quién depositaba los cheques, retiraba o traspasaba el dinero robado.

Un gerente de un banco proporcionó información a los investigadores y el número de la placa de una minivan que usaban para transportarse, registrada a nombre de Cañuelas.

Tirado depositaba cheques en cuentas de beneficiarios de retiro con nombres ligeramente alterados y el dinero fue cobrado por él y Cañuelas.

Lo hacían en cajeros automáticos y con órdenes de pago en tiendas de la cadena Walmart, acorde con el expediente.