Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.– Una alerta sanitaria mantiene en vilo a los residentes en Long Island, entre ellos miles de dominicanos, tras el hallazgo de la letal bacteria «comecarne» en aguas de la zona.
Investigadores advierten que la infección por Vibrio vulnificus, detectada a solo 69 kilómetros de Manhattan, presenta un diagnóstico crítico: las víctimas tienen un 20% de probabilidades de morir en un plazo de apenas 48 horas si no reciben tratamiento inmediato.
El doctor Christopher Gobler, profesor de la Universidad de Stony Brook y ecólogo de la Facultad de Ciencias Marinas y Atmosféricas, anunció esta semana que su equipo ha encontrado evidencia de «focos» de la peligrosa bacteria.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) también conocen que la “bacteria come carne”, está presente, que prolifera en varios estanques y representa un riesgo en nuestras aguas”.
Es una infección muy, muy grave, que penetra en heridas abiertas. Los investigadores han estudiado la bacteria mortal originaria del Golfo de América desde que se detectó por primera vez en Long Island Sound en 2023, cuando tres personas murieron a causa de la infección, según destaca el medio New York Post en su edición de este miércoles.
El equipo del doctor Gobler anunció el martes que la bacteria ya se ha extendido a varias masas de agua, incluyendo el estanque Sagaponack, la bahía de Mecox y el estanque Georgica en South Fork.
Atribuyó la propagación de la bacteria a una combinación tóxica de factores: la escorrentía de nitrógeno, la proliferación de algas y el cambio climático.
El médico explicó que la escorrentía de nitrógeno procedente de los aproximadamente 360.000 pozos negros y sistemas sépticos envejecidos del condado de Suffolk se filtra directamente a los cursos de agua de la región, provocando proliferaciones de algas nocivas.
Ese nitrógeno continúa alimentando las floraciones de algas a medida que se calienta y disminuyen los niveles de oxígeno en el agua.
“Si alguien tiene el sistema inmunitario debilitado o es una persona mayor con heridas abiertas en verano, es mejor que no se meta en el agua”, advirtió el profesional de la medicina.
Gobler también advirtió que otras áreas, incluyendo East Quogue, Southold y toda la mitad occidental de la bahía de Shinnecock, están llenas de algas que están inundando los mariscos con una neurotoxina venenosa que es 1.000 veces más tóxica que el cianuro, lo que está causando grandes pérdidas en la industria ostrícola.
Explicó que docenas de bahías y estanques más en todo Long Island también albergan toxinas relacionadas con la proliferación de algas nocivas en el condado de Suffolk.
“Aquí en Long Island, por ejemplo, hemos tenido perros que se han enfermado e incluso han muerto simplemente por beber agua del lago”, dijo.
Desde las tres muertes ocurridas en 2023, no se han reportado fallecimientos, pero los investigadores advierten que el riesgo aumenta cada verano a medida que las aguas continúan calentándose.
Long Island es una extensa isla con una densa población en el sureste del estado de NY y se extiende al este desde NYC. A lo largo de su costa, en el Atlántico, están los parques Jones Beach State Park, Fire Island y Montauk Point State Park, que alberga el faro de Montauk de fines del siglo XVIII.
En el extremo este están North Fork, que cuenta con bodegas de vino, y los Hamptons, localidades que se caracterizan por tener casas lujosas, restaurantes modernos y tiendas de antigüedades
