Ahmedabad,-En la cabina del vuelo AI-171 de Air India, la normalidad se desvaneció en segundos. El avión, con destino a Londres-Gatwick y 242 personas a bordo, pareció estancarse en el aire justo después del despegue, según relató Vishwash Kumar Ramesh, el único superviviente de lo que ya se considera una de las peores tragedias aéreas de la historia de la India.
Durante esos momentos de incertidumbre en el cielo, las luces verdes y blancas del panel de control se encendieron, indicando un posible intento de recuperación. Sin embargo, en lugar de ganar altura, la aeronave se precipitó contra una residencia universitaria para estudiantes de medicina ubicada cerca del aeropuerto. El impacto causó la muerte de 241 personas a bordo —pasajeros y tripulantes—, así como al menos 27 víctimas en tierra.
“Justo después de despegar, sentí que el avión se atascaba durante 5 o 10 segundos. Y entonces, una luz verde y blanca se encendió”, relató Ramesh a las cámaras del canal estatal DD News. Desde su camilla en el Hospital Civil de Ahmedabad, el sobreviviente —de origen indio y ciudadanía británica— compartió los detalles de su experiencia con el primer ministro Narendra Modi, quien visitó el lugar del accidente este viernes.
“Todo sucedió delante de mis ojos. Ni siquiera puedo creer que sobreviví, porque por un momento pensé que iba a morir. Cuando abrí los ojos, me di cuenta de que estaba vivo. Intenté quitarme el cinturón de seguridad y lo logré. Ante mis ojos, las azafatas y otras personas estaban muertas”, describió con voz serena.
Ramesh explicó que aterrizó en la planta baja del edificio contra el que se estrelló el avión y que pudo escapar porque había un espacio abierto justo a su lado. “Del otro lado estaba la pared del edificio; esa es probablemente la razón por la que otros no pudieron escapar”, señaló. En su intento de huida, sufrió quemaduras en la mano izquierda. “El fuego me quemó la mano. Después, una ambulancia me trajo al hospital”, añadió.
El Gobierno indio ha iniciado una investigación oficial para esclarecer las causas del siniestro. Las autoridades se encuentran recuperando restos y buscando las cajas negras de la aeronave. Debido al estado de los cuerpos, se ha iniciado un complejo proceso de identificación mediante pruebas de ADN.
Air India ha habilitado centros de asistencia a los familiares de las víctimas en cuatro aeropuertos, mientras que el grupo Tata —propietario de la aerolínea— anunció una compensación de 10 millones de rupias (aproximadamente 120.000 dólares) por cada fallecido.
La tragedia ha generado una intensa cobertura mediática y una fuerte presencia policial en la ciudad de Ahmedabad, donde tanto la morgue como el hospital central se han convertido en el centro de un proceso marcado por el duelo, la incertidumbre y la esperanza de respuestas claras.
