Teherán,- Fuertes explosiones sacudieron este viernes la capital de Irán, Teherán, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente. La ofensiva ocurre mientras Irán responde con el lanzamiento de drones en el Golfo Pérsico, en el día 14 de una guerra que ya afecta seriamente la economía mundial.
La tensión internacional se ha reflejado principalmente en el mercado energético. El precio del petróleo superó los 100 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde 2022 y generando preocupación en los mercados globales.
Impacto global: petróleo al alza y ajustes en sanciones
El aumento de los precios del crudo ha obligado a Estados Unidos a flexibilizar parcialmente las sanciones contra Rusia, permitiendo de manera temporal la venta de petróleo almacenado en barcos. La medida busca aliviar la presión energética provocada por el conflicto.
La actual escalada comenzó tras los ataques de Estados Unidos e Israel que el pasado 28 de febrero provocaron la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, lo que desató una serie de represalias y una intensificación de la guerra.
Nuevos bombardeos en Teherán
Durante la mañana del viernes se registró una serie de explosiones potentes y consecutivas en distintos puntos de Teherán.
El ejército israelí confirmó que ejecutó ataques dirigidos contra infraestructuras del régimen iraní, al que calificó de “terrorista”. Además, recomendó la evacuación de dos zonas céntricas de la ciudad.
Aunque aún no se han confirmado los objetivos específicos de los bombardeos, periodistas reportaron nubes de humo negro elevándose desde el este y el norte de la capital, pese a la baja visibilidad causada por la lluvia.
La televisión estatal iraní también informó de explosiones cerca de una manifestación organizada en apoyo a Palestina, realizada en el centro de la ciudad.
Manifestaciones y tensión en las calles
Este viernes Irán conmemora la Jornada de Al Qods, una fecha anual en solidaridad con el pueblo palestino y en oposición a Israel.
Durante las protestas, manifestantes exhibieron pancartas con consignas como “Muerte a Estados Unidos”, según imágenes difundidas por la televisión estatal.
En la movilización participó Alí Larijani, jefe de seguridad iraní y uno de los principales dirigentes del país, quien calificó los ataques estadounidenses como una señal de “desesperación”.
Millones de desplazados por la guerra
El conflicto ha provocado un éxodo masivo dentro de Irán, con más de tres millones de desplazados, según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Habitantes de distintas ciudades afirman que muchas familias han abandonado la capital para refugiarse en otras regiones del país.
“Casi cada familia aquí está acogiendo a alguien que viene de Teherán”, relató una mujer residente en Kermanshah.
La población vive bajo una fuerte presión, agravada por el racionamiento de alimentos básicos y materiales de protección, como cinta adhesiva utilizada para reforzar ventanas ante posibles explosiones.
Víctimas internacionales y ataques en la región
La guerra también ha cobrado víctimas extranjeras. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, confirmó la muerte de un militar francés tras un ataque en la ciudad iraquí de Erbil.
Posteriormente, el grupo armado proiraní Ashab al Kahf amenazó con atacar intereses franceses en Medio Oriente, en respuesta al despliegue del portaaviones Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental.
En otro incidente, un avión de reabastecimiento estadounidense se estrelló en Irak, dejando al menos cuatro tripulantes muertos. Aunque Washington afirma que el accidente no fue provocado por fuego enemigo, el ejército iraní asegura que la aeronave fue derribada por un misil de milicias proiraníes.
Ataques con drones en el Golfo
Mientras tanto, Irán continúa ejecutando ataques con drones contra monarquías petroleras del Golfo, algunas de las cuales albergan bases militares estadounidenses.
En Arabia Saudita, las autoridades informaron haber destruido decenas de drones dirigidos hacia el país, incluido uno que tenía como objetivo el barrio diplomático de Riad.
En Omán, el impacto de un dron dejó al menos dos personas fallecidas, según reportes de medios locales.
Incluso en Dubái se reportaron explosiones y una gran nube de humo visible desde distintos puntos de la ciudad.
Amenaza sobre el estrecho de Ormuz
El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido Alí Jamenei, advirtió en su primera declaración pública que su país está dispuesto a intensificar el conflicto.
Entre sus amenazas figura el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, respondió señalando que el objetivo del conflicto es permitir que el pueblo iraní pueda “derrocar al régimen”.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que frenar el programa nuclear iraní es prioritario, incluso si el conflicto provoca un aumento en los precios del petróleo.
Riesgo para el suministro mundial de petróleo
A pesar de la liberación masiva de reservas estratégicas por parte de varios países, el petróleo continúa cotizando cerca de los 100 dólares por barril.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que el conflicto podría provocar la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia del sector energético.
Mientras tanto, los Guardianes de la Revolución, la fuerza militar ideológica de Irán, aseguran estar preparados para una guerra prolongada, incluso si ello implica provocar un fuerte impacto en la economía global.
Además, el grupo advirtió que cualquier nueva protesta interna contra el gobierno será reprimida con una respuesta más contundente que la registrada en enero, cuando miles de personas murieron durante manifestaciones antigubernamentales.
