De Miguel Cruz Tejada
El acusado, Daris García de 24 años de edad, escenificó la disputa con el oficial después que la policía fuera llamada a su casa por un incidente de violencia doméstica.
Cuando el policía que le disparó dos veces, le ordenó a García, sacar las manos de la cintura, creyendo que estaba armado, el acusado, avanzó hacia el oficial en actitud agresiva, por lo que el agente sacó su arma e hizo dos disparos.
García estaba desarmado y los investigadores le encontraron en posesión de heroína, que aparentemente estaba consumiendo.
Luego de recuperarse dos semanas después, García fue acusado de posesión de droga, agredir a su madre y romper una ventanilla de un vehículo de su hermana, donde estaba un bebé hijo de la mujer.
Se encuentra recluido en la cárcel sin derecho a fianza y además, se le acusa de violar libertad condicional que estaba cumpliendo, luego de ser condenado por narcotráfico.
El agente Ryan Moroney, quien estaba bajo investigación y fue reasignado a labores administrativas, fue reintegrado a sus labores habituales como patrullero en las calles.
También se exoneró al policía de violar los reglamentos internos de la uniformada, debido a que su respuesta a la actitud amenazante de García, no violó el reglamento.
Fue la primera vez que el oficial, ha usado su arma de reglamento para dispararle a un civil en las calles de Providence.
Lleva 9 años en la policía.
En el estado de Rhode Island, todos los tiroteos que involucran policías, son investigados por Asuntos Internos de la policía local e investigadores de la Policía Estatal y las fiscalías de distritos y condados.
Cuando se producen disparos mortales, los casos se remiten a la consideración de un Gran Jurado, que decide si hay causa probable o suficientes evidencias para acusar o no a los agentes implicados, dependiendo de la complejidad del caso.
El Gran Jurado, determinó que la acción del oficial contra García, estuvo justificada.
