
Los dos países, de los cuales provenían gran parte de las 298 víctimas, «hacen a Rusia responsable por su participación en la destrucción» del avión comercial de la compañía Malaysia Airlines, indicó el gobierno holandés en un comunicado.
La declaración se produce al día siguiente de que el equipo internacional que investiga la tragedia del vuelo MH17 de Malaysia Airlines revelara por primera vez que el misil utilizado para derribar el avión fue transportado por una brigada militar rusa.
Moscú sin embargo negó rápidamente la acusación, asegurando que ningún proyectil de esas características había cruzado la frontera entre Rusia y Ucrania.
