El Ministerio de Exteriores de Israel anunció este viernes que dos activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos tras la interceptación de sus embarcaciones serán trasladados a territorio israelí para ser interrogados. Se trata del brasileño Thiago Ávila y del palestino residente en España Saif AbuKeshek.
A través de un comunicado en redes sociales, la cancillería israelí señaló que AbuKeshek, originario de Nablús en Cisjordania y con más de dos décadas viviendo en España, es “sospechoso de pertenecer a una organización terrorista”, mientras que Ávila fue calificado como “sospechoso de actividades ilegales”.
Según reportes de medios internacionales, AbuKeshek participó en movimientos estudiantiles en Palestina antes de integrarse en iniciativas de solidaridad internacional. Ya en España, continuó su activismo en apoyo a la comunidad palestina y se vinculó a organizaciones sindicales.
En contraste, el resto de los aproximadamente 175 activistas detenidos tras la interceptación de la flotilla en alta mar fueron liberados en la isla de Creta, desde donde están siendo trasladados a Heraclión, según informaron medios locales.
La organización Global Sumud Flotilla exigió la liberación inmediata de los dos activistas retenidos, instando a la comunidad internacional a presionar a Israel. “Liberen a Thiago y Saif ya”, expresó el colectivo.
El incidente ha generado reacciones diplomáticas. El Gobierno de España, junto a otros países, condenó la interceptación de la flotilla que se dirigía a Gaza con ayuda humanitaria. Por su parte, el presidente Pedro Sánchez calificó la acción como una violación del derecho internacional y pidió a la Unión Europea revisar sus relaciones con Israel.
En la misma línea, el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, defendió la actuación militar al asegurar que Israel no permitirá la violación del bloqueo naval sobre Gaza, e instó a canalizar la ayuda humanitaria por vías oficiales.
El operativo fue ejecutado por el Ejército israelí, que interceptó varias embarcaciones de la flotilla en aguas cercanas a Grecia. Mientras tanto, autoridades griegas ofrecieron apoyo para facilitar el retorno seguro de los activistas a sus países de origen.
