Libia sigue al rojo vivo

libia-sigue-al-rojo-vivo.jpgLa revuelta popular en Libia mantiene el cerco al régimen a las puertas de Trípoli, al tiempo que aumenta la presión de la comunidad internacional, que baraja la creación de una zona de exclusión aérea y llevar a Moamar al Gadafi ante la Corte Penal Internacional.

El grueso de las fuerzas leales al líder se ha atrincherado en la capital, mientras en Bengasi, la segunda ciudad del país, en manos de los opositores desde el pasado lunes y que se ha convertido ya en el símbolo de la revolución, decenas de miles de libios exigieron hoy el fin del régimen.

“Hoy al atardecer se acaba, o se va (Gadafi) o se suicida”, afirmó a Efe uno de los participantes en la concentración en el mismo lugar donde el pasado día 17 de febrero unas 50 personas comenzaron la revolución.

Fuera del territorio libio, las miradas se centran en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, de la que se esperan hoy medidas urgentes para detener el “alarmante” aumento de la represión en ese país, donde además de miles de asesinados y heridos, hay “matanzas, detenciones arbitrarias y torturas”, según Naciones Unidas.

La creación de una zona de exclusión aérea, con el objetivo de impedir a los aviones militares libios operar y atacar a los manifestantes, podría ser una de esas medidas, adelantó una fuente diplomática durante la reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea.

Además, la reunión del Consejo de Seguridad analizará una propuesta de resolución franco-británica, que incluye la imposición de sanciones, el embargo total de armas y el recurso a la Corte Penal Internacional, explicó la ministra francesa de Exteriores, Michele Alliot-Marie.

La decisión de que el máximo órgano decisorio de la ONU se reúna por segunda vez en tres días se tomó poco después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, conversara telefónicamente con su colega francés, Nicolás Sarkozy, y con los primeros ministros británico e italiano, David Cameron y Silvio Berlusconi.