
Mercancías en el piso, casetas desvencijadas, aguas residuales y el más amplio caos en la circulación de vehículos en las calles que rodean el edificio.
Construido por la firma de Ingenieros Dubeau y De los Santos el edificio por su estilo arquitectónico se convirtió en un verdadero atractivo para los visitantes nacionales y extranjeros que acudían a Puerto Plata desde los inicios del desarrollo turístico de la región a principios de los sesenta.
Con el paso del tiempo la arrabalización de su entorno y la falta de organización han convertido la zona en un desastre que pocos visitantes se atreven a acudir, mientras que la población local sigue acudiendo por los precios mas atractivos que aun ofrecen sus mercaderes en frutas, verduras y víveres.
Frente a las instalaciones en la calle Cardenal Sancha, funcionan las oficinas del distrito escolar 11-02 de Puerto Plata y la escuela Carlos María Hernández, cuyos estudiantes y profesores tienen que atravesar el caótico tramo para poder acudir a su escuela cada día, en medio del bullicio, la falta de higiene, las mercancías en el piso y el caos de los vehículos que descargan y cargan todo tipo de mercancías.
Diferentes sectores han expresado su reclamo de que sea acondicionado el mercado y toda la zona para resolver el caos vehicular y la falta de salubridad del lugar.
