Erin Patterson, acusada de envenenar con hongos mortales a tres personas durante un almuerzo familiar en Australia, testificó este lunes en su juicio, que ha generado atención internacional. La Fiscalía la acusa de haber añadido deliberadamente Amanita phalloides, el hongo más letal del mundo, al lomo Wellington que sirvió en julio de 2023. Ella se declara inocente y afirma que todo fue un “terrible accidente”.
Las víctimas incluyen a sus exsuegros, Don y Gail Patterson, y a Heather Wilkinson, hermana de Gail. Ian Wilkinson, esposo de Heather y pastor local, sobrevivió tras semanas hospitalizado.
Durante su testimonio, Patterson habló de su relación con su exmarido, Simon Patterson, y describió su estado emocional en esa época, mencionando una lucha constante con la autoestima y problemas matrimoniales. También relató una experiencia espiritual que la llevó al cristianismo, influenciada por Ian Wilkinson, uno de los sobrevivientes.
Los fiscales alegan que Patterson localizó los hongos venenosos en un sitio web y los usó con intención letal. La defensa reconoce que mintió a la policía, pero sostiene que no tenía intención de causar daño.
El juicio continúa en el Tribunal de Magistrados de Latrobe Valley, donde se espera que se presenten más testimonios clave en las próximas semanas.
