Por Ramón Mercedes
Las carabelas portuguesas no son la típica especie de medusas marinas, ya que tiene tentáculos de 10 a 30 pies de largo, y los biólogos marinos advierten que estas especies pueden propinar una picada que podría causar la muerte.
Sus efectos incluyen fuerte dolor abdominal, pectoral, muscular, cambios en el pulso, espasmos, atontamiento y debilidad corporal, entre otros efectos.
Anualmente pican unas 10 mil personas en el mundo y sus efectos pueden durar desde una hora hasta varios días, y el riesgo principal es los efectos del veneno en el sistema. En casos extremos, un intenso dolor seguido de fiebre, shock, problemas en el corazón y en la función de los pulmones puede conducir a un posible fallecimiento.
Las autoridades están exhortando a los bañistas tener precaución en las playas.
En el 2016 dos niños de cuatro y siete años, y un adulto, fueron afectados por sus picaduras en la playa de “Davis Park” en Suffolk, Long Island-Nueva York, teniendo que ser trasladados al hospital Southside.
