Christopher Wilkins, de 48 años, recibirá la inyección letal este miércoles por la noche, por el asesinato de dos hombres.
Christopher Wilkins, de 48 años, se apresta a recibir la inyección fatal por la noche.
Wilkins explicó a los jurados en su juicio en 2008 cómo y por qué mató a sus amigos en Fort Worth tres años antes y y que no le importaba si lo condenaban a muerte.
En una apelación pendiente ante la Corte Suprema, los abogados dijeron que Wilkins fue mal defendido en el primer juicio y las apelaciones posteriores.
Los fiscales alegan que las cortes han rechazado apelaciones similares y que se trata de tácticas dilatorias de la defensa.
Wilkins quedó en libertad en 2005 luego de cumplir una pena por posesión ilegal de un arma. Robó un camión y fue a Fort Worth, donde entabló amistad con Willie Freeman, de 40 años, y Mike Silva, de 33.
Según documentos judiciales, Freeman y Silva cobraron 20 dólares a Wilkins por una piedra, haciéndole creer que era crack. Cuando Freeman se rió de él, Wilkins lo mató y también mató a Silva porque estaba presente.
