Icono del sitio El Sol de Santiago

Quién es el agente de ICE involucrado en dos incidentes violentos que terminaron con una muerte

El historial de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha quedado bajo intenso escrutinio tras un tiroteo mortal ocurrido esta semana en Minneapolis, en el que murió una mujer de 37 años.

Durante el verano pasado, el mismo agente vivió un episodio de extremo peligro cuando su brazo quedó atrapado en la ventanilla trasera de un vehículo. El sospechoso aceleró y huyó, arrastrándolo por el pavimento durante unos 100 metros, según documentos judiciales. El agente sufrió heridas en el brazo y la mano y, durante el incidente, disparó su pistola eléctrica Taser contra el conductor.

Seis meses después, el agente volvió a verse involucrado en un enfrentamiento con una conductora que aceleró su vehículo cuando intentó detenerla. En esta ocasión, utilizó su arma de fuego, provocando la muerte de Renee Nicole Good.

El agente fue identificado en documentos judiciales como Jonathan Ross. Un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional confirmó que se trata del mismo oficial involucrado en ambos episodios. Mientras autoridades y legisladores investigan las circunstancias del tiroteo mortal, las acciones pasadas de Ross y su trayectoria profesional han generado nuevas interrogantes.

Funcionarios del Gobierno de Donald Trump han citado el incidente del verano como evidencia de los riesgos extremos que enfrentan los agentes de ICE. El vicepresidente J. D. Vance afirmó que el agente estuvo a punto de perder la vida meses atrás, sugiriendo que esa experiencia pudo influir en su reacción reciente.

Sin embargo, legisladores locales y expertos en seguridad cuestionan esa interpretación. Aseguran que, en el caso de Good, el agente no enfrentaba un peligro inminente, ya que el vehículo parecía desviarse cuando comenzó a disparar. El exjefe de la Policía de Minneapolis, Medaria Arradondo, sostuvo que el uso de fuerza letal solo es justificable cuando no existen otras alternativas.

Especialistas en tácticas policiales coinciden en que cada incidente debe evaluarse de manera independiente. Aunque experiencias previas pueden influir psicológicamente, no constituyen una justificación automática para el uso de fuerza extrema.

Desde el Departamento de Seguridad Nacional, la portavoz Tricia McLaughlin defendió al agente, describiéndolo como un oficial con más de una década de servicio y miembro del Equipo de Respuesta Especial de ICE, una unidad que requiere entrenamiento avanzado y certificaciones especializadas. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, también respaldó su actuación y aseguró que la investigación seguirá su curso conforme a los protocolos establecidos.

Expertos en aplicación de la ley han advertido que el tiroteo podría haber violado normas clave sobre la interacción con sospechosos dentro de vehículos. Exfuncionarios de ICE y exjefes policiales señalan que las políticas modernas desalientan colocarse frente a automóviles en movimiento o disparar contra ellos, salvo en situaciones de peligro inmediato.

El caso continúa bajo investigación mientras reaviva el debate nacional sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales y los límites de actuación en operativos de inmigración.

Salir de la versión móvil