Moscú. – La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó este jueves que los países europeos se han convertido en víctimas del precedente que ellos mismos establecieron al respaldar la independencia de Kosovo, al comentar las recientes amenazas del presidente estadounidense Donald Trump contra Dinamarca por el control de Groenlandia.
Según Zajárova, cuando las potencias europeas “arrancaron, arrebataron y cortaron ilegalmente Kosovo de Serbia”, destruyeron los fundamentos del derecho internacional sin imaginar que ese mismo esquema terminaría volviéndose en su contra.
“No se imaginaban que caerían en picado y se convertirían en rehenes del plan que ellos mismos aprobaron y elaboraron. Sírvanse lo que prepararon, no se atraganten. No se aceptan devaluaciones”, expresó la vocera rusa.
La funcionaria sostuvo que el respaldo occidental a la independencia de Kosovo, proclamada en 2008 y no reconocida por Moscú, debilitó los mecanismos jurídicos internacionales, dejando a Europa sin herramientas legales para frenar procesos similares en la actualidad.
Groenlandia y el mito de la ‘amenaza rusa’
Zajárova argumentó además que el caso de Groenlandia pone en evidencia el mito de la “amenaza rusa”, una narrativa —según Moscú— promovida durante años por Dinamarca y la OTAN para justificar su política de seguridad en el Ártico.
Desde la perspectiva rusa, el actual conflicto diplomático demuestra que las verdaderas tensiones territoriales provienen ahora de aliados occidentales, y no de Rusia.
Una amenaza cada vez más seria
Las declaraciones de la diplomática rusa se producen en medio de un aumento de la tensión internacional tras reiteradas afirmaciones del presidente Donald Trump, quien ha insistido en que Estados Unidos necesita Groenlandia para su defensa nacional.
Trump ha declarado que Washington debe “tener cuidado” ante la presencia de buques de diversas naciones cerca de la costa norte estadounidense y ha asegurado que Groenlandia es “absolutamente necesaria” para la seguridad de su país.
En respuesta, el canciller danés Lars Løkke Rasmussen rechazó esa narrativa, afirmando que no existe evidencia de una presencia significativa de buques chinos en Groenlandia, como ha sugerido Trump.
EE.UU. no descarta opciones militares
La Administración Trump ha dejado claro que no descarta la vía militar para tomar control del territorio, y también evalúa ofrecer a Groenlandia un acuerdo similar a los Pactos de Libre Asociación (COFA), que permitiría a Estados Unidos derechos exclusivos sobre aguas territoriales y espacio aéreo, a cambio de asistencia económica y financiera.
Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, rechazó categóricamente esa posibilidad, afirmando que:
“No tiene ningún sentido hablar de que Estados Unidos se apodere de Groenlandia. EE.UU. no tiene derecho a anexionarse uno de los tres países que conforman la Mancomunidad del Reino danés”.
El debate sobre Groenlandia continúa escalando en el plano diplomático y geopolítico, reavivando viejas discusiones sobre soberanía, derecho internacional y precedentes históricos, en un contexto de creciente tensión entre aliados occidentales.
