San Diego.– Los San Diego Padres anunciaron este sábado un acuerdo definitivo para la transferencia del control de la franquicia a un nuevo grupo de propietarios encabezado por la inversionista y filántropa Kwanza Jones y el empresario puertorriqueño José E. Feliciano.
La operación, que aún está sujeta a la aprobación de Major League Baseball y a los procesos de cierre habituales, marca el inicio de una nueva etapa para la organización californiana.
El presidente del equipo, John Seidler, destacó que la elección de los nuevos propietarios se produjo tras un proceso altamente competitivo, y expresó su confianza en que mantendrán la visión de consolidar al club como contendiente al título de la Serie Mundial.
“Al ceder el control, lo hago con la seguridad de que comparten nuestro compromiso con la ciudad y con la afición”, afirmó Seidler, quien también calificó el momento como “agridulce” para su familia, recordando el legado de su hermano, el fallecido Peter Seidler.
Por su parte, Jones y Feliciano subrayaron en un comunicado conjunto que los Padres representan mucho más que una franquicia deportiva. “Son una fuerza que une a San Diego, con profundas raíces en la comunidad”, señalaron.
Ambos nuevos líderes aseguraron que su enfoque estará centrado en fortalecer el vínculo con los fanáticos, impulsar el sentido de pertenencia y construir sobre la base establecida por la familia Seidler.
“Esto no se trata solo de béisbol, sino de identidad, orgullo y conexión con la comunidad. Nuestro objetivo es claro: llevar un campeonato de Serie Mundial a San Diego”, enfatizaron.
La transición abre un nuevo capítulo para la organización, con la expectativa de mantener la competitividad deportiva mientras se refuerza su impacto social y comunitario en la ciudad.
