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Se cierra la ventana de rescate en Venezuela y crece la frustración

Caracas, Venezuela.– A más de una semana de los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, las operaciones de emergencia comienzan a pasar de la búsqueda de sobrevivientes a la recuperación de víctimas, mientras crece la incertidumbre de cientos de familias que aún esperan noticias de sus seres queridos.

Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas de La Guaira y Caracas, aunque especialistas de las Naciones Unidas advierten que la denominada «ventana de rescate» se está cerrando conforme transcurren los días.

Sebastián Mocarquer, encargado de búsqueda y rescate de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), explicó que la mayor cantidad de personas con vida suele ser localizada durante los tres primeros días posteriores al desastre.

“Después de siete días existen antecedentes de personas encontradas con vida, pero esos casos ya son considerados rescates milagrosos”, señaló el especialista.

Uno de los operativos que mantiene la esperanza es el rescate de Hernán Gil, quien permanece atrapado bajo los escombros de un edificio colapsado. Equipos especializados de los Bomberos de Chile lograron establecer contacto con él y suministrarle alimentación e hidratación mediante una sonda, mientras continúan las complejas labores para liberarlo.

En sectores como Catia La Mar, una de las localidades más golpeadas por los sismos, familiares de las víctimas denuncian retrasos en las labores de remoción de escombros y reclaman mayor apoyo de las autoridades.

Los residentes aseguran que han dependido principalmente de la ayuda de empresas privadas, voluntarios y vecinos para avanzar en la búsqueda de desaparecidos y la recuperación de cuerpos.

Mientras tanto, miles de damnificados permanecen en refugios temporales, donde reciben alimentos, ropa y asistencia gracias al trabajo de organizaciones humanitarias, universidades, empresas y voluntarios que continúan llegando desde distintas regiones del país.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que la prioridad del Gobierno es proteger a los sobrevivientes y garantizar atención a las familias desplazadas que permanecen en campamentos temporales.

En medio de la emergencia, las autoridades informaron además sobre la detención y destitución de cuatro funcionarios acusados de apropiarse de objetos de valor encontrados entre los escombros. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminales (CICPC) aseguró que los implicados fueron puestos a disposición de la justicia y reiteró que no tolerará actos de corrupción durante la atención de la tragedia.

La ayuda internacional también continúa aumentando. Estados Unidos informó el envío de más de 310 especialistas en búsqueda y rescate, apoyo logístico y más de 300 millones de dólares en asistencia humanitaria. Asimismo, el Comando Sur confirmó que alrededor de 2,000 militares estadounidenses permanecen en Venezuela colaborando en la distribución de ayuda y en las operaciones de emergencia.

A este esfuerzo se han sumado brigadas médicas internacionales, organizaciones humanitarias y la fundación World Central Kitchen, liderada por el chef español José Andrés, que distribuye alimentos en las comunidades afectadas, además del equipo sanitario español START, encargado de instalar un hospital de campaña.

Pese al avance de las labores de rescate y asistencia, persisten dudas sobre la magnitud real de la tragedia. Las autoridades venezolanas informaron que el número oficial de fallecidos asciende a 2,295, aunque hasta el momento no han divulgado una cifra precisa de personas desaparecidas, situación que ha sido cuestionada por organizaciones defensoras de derechos humanos, que reclaman mayor transparencia en la información sobre la emergencia.

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