Washington, Estados Unidos.– El Senado de Estados Unidos, controlado por los republicanos, bloqueó este martes una resolución promovida por legisladores demócratas que buscaba impedir al presidente Donald Trump emprender acciones militares contra Cuba sin la aprobación del Congreso.
La votación terminó con 51 votos a favor y 47 en contra, en una decisión de procedimiento que impidió avanzar la iniciativa sobre los poderes de guerra.
Argumentos enfrentados
El senador demócrata Tim Kaine, uno de los principales impulsores de la propuesta, sostuvo que las acciones de Washington para frenar el envío de combustible hacia Cuba podrían considerarse un acto militar.
“Si alguien le hiciera a Estados Unidos lo que nosotros le estamos haciendo a Cuba, lo consideraríamos un acto de guerra”, expresó durante el debate.
Sin embargo, los republicanos defendieron su postura alegando que no existen hostilidades activas contra la isla que justifiquen limitar las facultades del mandatario.
Debate sobre poderes bélicos
La iniciativa forma parte de una serie de intentos recientes en el Congreso para restringir las acciones militares del Ejecutivo, que han fracasado en su mayoría.
La Constitución estadounidense establece que el Congreso tiene la facultad de declarar la guerra, aunque el presidente puede ordenar operaciones militares limitadas en situaciones específicas como comandante en jefe.
Tensiones con Cuba
El contexto de la votación está marcado por el endurecimiento de las relaciones entre Washington y Cuba.
A finales de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” por la supuesta amenaza que representaría la isla, lo que dio paso a nuevas sanciones y medidas económicas.
Estas incluyen aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, además de advertencias de represalias a quienes incumplan dichas disposiciones.
Escenario geopolítico
La administración estadounidense también ha señalado vínculos de La Habana con países considerados adversarios, como Rusia y China, lo que ha incrementado la tensión diplomática.
Por su parte, el gobierno cubano ha rechazado las acusaciones y ha reiterado su intención de defender su soberanía ante cualquier acción externa.
El bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, vigente desde hace más de seis décadas, continúa siendo uno de los principales puntos de fricción entre ambas naciones.
