Sudáfrica llora la muerte del arzobispo Desmond Tutu
Sudáfrica permanecerá de duelo durante una semana, antes del funeral del arzobispo emérito Desmond Tutu, quien falleció este domingo a los 90 años.
Sudáfrica está cumpliendo una semana de duelo antes de la celebración del funeral del arzobispo emérito Desmond Tutu, que murió el domingo a los 90 años.
Cada día al mediodía, las campanas de la Catedral de San Jorge en Ciudad del Cabo sonarán durante 10 minutos. Se ha instalado un libro de visitas en la basílica para que lo firmen los dolientes.
Los ayuntamientos de Ciudad del Cabo y Table Mountain también se iluminarán en púrpura todas las noches hasta el día del funeral, previsto para el próximo sábado.
Tutu, premio Nobel de la Paz, era conocido en todo el mundo por su activismo contra el apartheid y también por su defensa de los derechos humanos. El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, fue el encargado de anunciar la muerte de Tutu el pasado domingo.
“El fallecimiento del arzobispo emérito Desmond Tutu es otro capítulo de duelo en la despedida de nuestra nación a una generación de sudafricanos destacados que nos han legado una Sudáfrica liberada”, dijo.
“Quería que todos los seres humanos de la Tierra experimentaran la libertad, la paz y la alegría que todos podríamos disfrutar si realmente nos respetáramos unos a otros. Y debido a que adoraba a Dios, no temía a nadie. Señaló el mal allá donde y quien fuera que lo cometiera”, decía Thabo Makgoba, arzobispo anglicano de Ciudad del Cabo.
Tutu recibió el Premio Nobel de la Paz en 1984 por su activismo contra el régimen racista del apartheid de Sudáfrica. Cuando Nelson Mandela salió de prisión, Tutu lo alojó en casa en su primera noche en libertad.
Luego, el arzobispo presentó a Mandela al público como el primer presidente negro del país en 1994. Tutu estuvo al mando del proceso de curación del país después del apartheid, presidiendo la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, donde se escucharon muchos relatos horribles de injusticia.
A pesar de las dificultades que enfrentó, Tutu es recordado por su activismo pacífico y su capacidad para perdonar.
Tributos desde todo el mundo
Los tributos a Tutu han sido constantes. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la Primera Dama, Jill Biden, dijeron que estaban “desconsolados” al conocer la noticia del fallecimiento de Tutu.
“Su coraje y claridad moral ayudaron a inspirar nuestro compromiso de cambiar la política estadounidense hacia el régimen represivo del apartheid en Sudáfrica”, dijeron los Biden en un comunicado.
El primer ministro Boris Johnson expresó: “Me entristece profundamente enterarme de la muerte del arzobispo Demond Tutu. Fue una figura crítica en la lucha contra el apartheid y en la lucha por crear una nueva Sudáfrica y será recordado por su liderazgo espiritual y su incontenible buen humor”.
El líder espiritual exiliado del Tíbet, el Dalai Lama, afirmó: “El arzobispo Desmond Tutu estaba completamente dedicado a servir a sus hermanos y hermanas por el bien común. Fue un verdadero humanitario y un comprometido defensor de los derechos humanos”.
La Fundación Nelson Mandela consideró que las “contribuciones de Tutu a las luchas contra la injusticia, a nivel local y mundial, sólo son igualadas por la profundidad de su pensamiento sobre la construcción de futuros liberadores para las sociedades. Fue un ser humano extraordinario. Un pensador. Un líder. Un pastor”.
Tras su retiro a los 79 años, Tutu continuó hablando sobre temas éticos y morales, donde la xenofobia hasta los derechos LGBTQ o el cambio climático.
El presidente Ramaphosa lo ha tildado de “un patriota sin igual” y “un hombre de extraordinario intelecto, integridad e invencibilidad”.
A Tutu le sobreviven su esposa, sus hijos y sus hermanos.

