Washington.– El aumento del costo del combustible para aviones, impulsado por la tensión geopolítica en Irán, está provocando un alza significativa en las tarifas aéreas a nivel global, una tendencia que podría mantenerse incluso si los precios del combustible disminuyen.
Las principales aerolíneas, como United Airlines, American Airlines, Delta Air Lines y Southwest Airlines, han comenzado a trasladar parte de estos costos a los pasajeros, en medio de una demanda de viajes que se mantiene en niveles récord.
Según ejecutivos del sector, los viajeros están pagando en promedio un 20 % más por cada milla recorrida en comparación con el año anterior, mientras las reservas continúan creciendo, incluso con precios más altos.
“Cuanto más tiempo los consumidores paguen estos precios, más probable es que se mantengan”, afirmó Scott Kirby, al referirse a la posibilidad de que las tarifas no bajen en el corto plazo.
En la misma línea, el CEO de American Airlines, Robert Isom, destacó que los clientes han mostrado disposición a pagar más por mejores servicios, como mayor espacio o asientos preferenciales.
Combustible, segundo mayor costo de las aerolíneas
El combustible representa el segundo mayor gasto operativo para las aerolíneas, solo por detrás de la mano de obra. Su precio se ha duplicado en lo que va de año, generando miles de millones de dólares en costos adicionales para la industria.
Por ejemplo, Delta Air Lines informó que enfrenta cerca de US$2,000 millones en gastos adicionales de combustible en el trimestre actual.
En conjunto, las grandes aerolíneas estadounidenses llegaron a gastar alrededor de US$100 millones diarios en combustible el año pasado, cifra que ahora ha aumentado considerablemente.
La demanda mantiene los precios elevados
Más allá del costo del combustible, expertos señalan que las tarifas aéreas dependen principalmente de la demanda, las rutas y la competencia en el mercado.
Las aerolíneas han reducido vuelos menos rentables y eliminado tarifas económicas, lo que ha elevado el precio promedio de los boletos. United Airlines, por ejemplo, recortó su programación en aproximadamente un 5 % hasta septiembre.
Además, la posible salida del mercado de aerolíneas de bajo costo como Spirit Airlines podría reducir la competencia y mantener las tarifas altas por más tiempo.
Críticas por mantener precios elevados
La estrategia de mantener tarifas altas incluso si bajan los costos ha generado críticas. El congresista Ritchie Torres cuestionó públicamente a United Airlines por no trasladar posibles ahorros a los consumidores.
Analistas advierten que, mientras los viajeros continúen pagando los precios actuales, las aerolíneas tendrán pocos incentivos para reducir las tarifas, consolidando un nuevo nivel de costos en el transporte aéreo.
