
El jefe del equipo de investigadores, Eduardo Espinosa, dijo que el refugio natural frente a la isla de Santa Cruz alberga a unos 20 tiburones. El equipo logró adjuntar monitores a cinco de ellos.
El equipo espera monitorear a los tiburones en un esfuerzo por proteger tanto a los depredadores como a su entorno.
Los investigadores creían que los tiburones martillos daban a luz en las costas continentales, por lo que el descubrimiento del criadero en la isla abre nuevas líneas de estudio.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza considera a los tiburones martillo como una especie en peligro de extinción.
No son reproductores particularmente fértiles, y combinados con una demanda de sus aletas en Asia, la especie es vulnerable.
