
Francisco le dijo al público en la Plaza de San Pedro el domingo _un día después del aniversario del aterrizaje lunar del 20 de julio de 1969_ que la hazaña logró un “sueño extraordinario”.
Expresó la esperanza de que el recuerdo de “ese gran paso para la humanidad” despierte el deseo de progreso en otros frentes: “más dignidad para los débiles, más justicia entre las personas, más futuro para nuestro hogar común”.
